Dividiré el texto en dos colores para que quede más claro. El texto en gris es el tomado directamente de mi diario de espeleísmo. El texto azul en cursiva es mi comentario mientras reflexiono sobre la experiencia. Haré lo mejor que pueda para plasmar los pensamientos y sentimientos que tuve durante todo el evento. No usaré los nombres verdaderos de los otros individuos involucrados. Incluiré todo el texto relevante de mi diario. Solo me saltaré pequeñas partes del diario. Esto solo ocurrirá cuando la entrada no tenga nada que ver con la experiencia en la cueva, tales como ir a cenar tras un viaje, ir a por gasolina o chuches, detalles irrelevantes, etc. (Mi diario es bastante extenso) Me limitaré a resumir lo que he cortado de la entrada.
Con el fin de presentar esta experiencia de la forma más precisa posible teclearé mi diario tal cual lo escribí: sin correcciones ortográficas. Por favor, ignorad mis erratas. Mis comentarios adicionales ayudarán a clarificar las cosas que escribí en mi diario.


Diario de Espeleísmo 30/12/2000



B y yo decidimos meternos en otro viaje de espeleísmo antes del Año Nuevo, así que pusimos nuestro interés en Cueva Misteriosa. No es una cueva espectacular, pero ya que ninguno de los dos hemos ido de espeleísmo por un tiempo sería bonito ir a otra cueva. Hay algo de emoción en este viaje. Había un pequeño pasaje en la porción inferior de la cueva que quería revisar para ver si era posible atravesarla. Tenía una abertura pequeña, pero mucho aire soplando desde dentro. Aunque es demasiado pequeña para escalar por ahí, nunca había revisado para ver qué había dentro del pasaje. Nos pusimos el equipo y fuimos de camino a las 15:00. Entramos a la cueva a una hora genial, ya que a B le encanta conducir rápido. Nos anclamos al árbol de siempre y empezamos a hacer rápel al interior de la cueva. Bajé primero y me puse el equipo mientras B bajaba.

Me referiré a B varias veces. Hemos estado de espeleísmo por varios meses ya. Se hizo daño en un accidente de espeleísmo hace unos cuantos años y le dijeron que no iba a caminar nunca más. Mediante esfuerzo duro y perseverancia no solo camina sino que puede arreglárselas en cuevas. Las partes más complicadas de una cueva pueden ralentizarle un poco, pero puede con ello. Él va poco a poco superando un obstáculo hasta que lo pasa.

En cuanto a la referencia a la abertura pequeña en la cueva, hay un dicho entre los espeleístas: «Si por ahí silba, toma iniciativa». Significa que, si un pasaje tiene un buen flujo de aire, puede que merezca la pena investigarlo.

Tras explorar todos los pasajes de siempre fuimos abajo para revisar el agujero. El agujero está al fondo de la cueva, cerca de la parte inferior de la cueva. Está al lado de un muro, a casi un metro del suelo. Para mirar por el agujero me tuve que poner de rodillas para agacharme bajo un saliente de roca.

Clic para ver una foto de la abertura original. Puse mi guante en el agujero para una referencia del tamaño.


Usé la linterna mini-mag de mi mochila y la sostuve mirando al interior del agujero para ver qué podía ver. Me emocioné por lo que vi. El muro alrededor del agujero era de unos 7-12 centímetros de grosor. Iluminó un pasaje estrecho. El pasaje se abría un poco justo dentro del agujero. Se adentraba unos 3-4 metros en un pequeño espacio bajo el suelo. ¡Tras eso parecía abrirse mucho más! Aunque no sabíamos decir cuánto. Esto podría ser un pasaje virgen. (Obviamente nadie ha pasado por esta ruta, pero podría haber un camino en el pasaje desde el otro lado.) Para poder llegar al espacio bajo el suelo tendríamos que hacer la abertura aún más grande. Ahora mismo es casi del tamaño de mi puño. Una vez pasada la abertura tendríamos que arrastrarnos apretados hasta donde se ensancha. Haría falta algo de esfuerzo, pero creímos que podíamos hacerlo. Nos sentamos durante unos minutos para descansar y contemplar nuestro plan de ataque. Mientras estábamos sentados en la oscuridad podíamos oír el viento aullar desde el otro lado del pasaje. Era un ruido grave e inquietante. También pudimos oír una baja vibración de tanto en tanto. Aunque no era gran cosa. La cueva está en las inmediaciones de una autopista por la que pasaban camiones pesados. Imaginamos que la vibración era el efecto de los camiones resonando por las rocas.

Determinamos que lo mejor sería llevar un taladro inalámbrico a la cueva para perforar la roca. Entonces podríamos llevar un mazo pequeño y un punzón y romper la roca. Parecía bastante sencillo. Ensancharíamos el agujero lo suficiente como para meternos dentro y ver lo que había al otro lado. El esfuerzo de cargar con todo el equipo hasta abajo y llegar al agujero sería agotador, pero esperamos que valga la pena. Llamé al pasaje la Tumba de Floyd, en honor a Floyd Collins. Se parecía al hueco apretado donde Floyd pasaría sus últimos miserables días en la tierra.



Clic para ver un boceto de cómo se veía originalmente el pasaje


Floyd Collins fue un espeleísta de inicios del siglo XX. Se quedó atrapado en un espacio bajo el suelo muy estrecho y no pudo salir. Es una historia increíble que está detallada en un libro llamado 'Atrapado: La Historia de Floyd Collins' (Creo que ese era el título. No recuerdo el autor). Que llamáramos a este pasaje la Tumba de Floyd no fue solo un tributo a Floyd, sino un comentario del tamaño del pasaje.

¡Ja ja! En retrospectiva es gracioso cómo de simple creí que iba a ser esto. Creí que con unas horas de trabajo ya estaríamos dentro. De haber sabido cuánto tiempo iba a tomar habría dudado en siquiera empezar el proyecto. De haber sabido lo que iba a experimentar en la cueva no habría vuelto jamás.


Recogimos el equipo y nos dirigimos a la superficie. Normalmente no me hubiera importado si iba a volver a la cueva. No tiene nada de especial. Pero ahora estaba loquísimo por volver y atravesar ese sitio. No habíamos ni salido de la cueva y ya estábamos planeando nuestro viaje de vuelta.

(El resto de la entrada del diario habla sobre la escalada al exterior de la cueva, la cena, y el viaje de vuelta a casa)


Empieza el Trabajo

Volver a la página de la Cueva